Cine a la Calle es un colectivo que se propone difundir el cine producido en la Argentina, y en la provincia de Córdoba en particular. Llevar el cine a espacios públicos, plazas, centros culturales, bibliotecas, entre otros espacios comunitarios, creando un vínculo y alcance directo con la gente.

Entre sus principales objetivos se encuentran la defensa de nuestro cine, visibilizando la problemática actual del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), la defensa de la Ley del Cine (17.741 y 24.377) y el fomento a la actividad cinematográfica.

Cine a la calle está formado por un grupo de realizadores y realizadoras audiovisuales, estudiantes y docentes de Cine y Tv. Son aproximadamente 15 las personas encargadas de llevar a cabo la gestión y organización de las proyecciones. Las funciones se realizan de manera rotativa, según las disponibilidades de tiempo que puede aportar cada uno.

“En la diversidad de nuestras edades y experiencias de trabajo dentro de la actividad, es que nos enriquecemos día a día, no sólo en las proyecciones sino también en las reuniones de programación y coordinación que tenemos”, nos cuentan algunos de sus miembros.

“Al mismo tiempo que trabajamos en la producción de cine, también nos juntamos para poder mostrar lo que hacemos, como forma de revalorizar el trabajo y las películas, que son tan diversas como lo son los realizadores/as que habitan en Córdoba” concluyen.

La propuesta surgió espontáneamente con la primera Asamblea Audiovisual que se realizó en Córdoba, a comienzos de este año en el CineClub Municipal Hugo del Carril, donde participaron más de 500 trabajadores del sector. Luego, se creó un grupo de Facebook donde se comparte información y noticias sobre el estado actual del conflicto. En este contexto surge la idea de llevar el “Cine a la calle”, una iniciativa autogestora y colaborativa, poniendo en común la problemática que atraviesa el sector.

Cada integrante de la comunidad se fue sumando con ideas y trabajo. Los equipos necesarios para llevar a cabo cada proyección son aportes de los mismos miembros y/o de los diversos espacios comunitarios que se articulan. “El aporte que tenemos es la energía que pone cada uno. Constantemente estamos comunicados, organizando no sólo las presentaciones sino también los pasos que como colectivo nos proponemos a realizar”, nos cuentan.

Las proyecciones cuentan con la presencia de los realizadores y músicos invitados. La primera proyección al aire libre fue en una plaza en el barrio de Alberdi, con una programación de cortometrajes realizados en Córdoba y la película “De caravana” de Rosendo Ruiz.

La llegada del frío no fue un impedimento para la actividad, ya que se empezaron a gestionar espacios en lugares cerrados como Centro Culturales, entre otros. La idea es continuar con esta dinámica hasta que pase el invierno y volver a espacios abiertos con la llegada de la primavera.

Desde la primera edición de Cine a la Calle la respuesta del público fue muy positiva. “La gente se va acercando mientras armamos los equipos, se van sentando en las sillas mientras los niños dan vuelta alrededor y se van generando espectadores espontáneos”, nos cuenta uno de los integrantes.

En los espacios cerrados se dio la posibilidad de generar otro tipo de debate luego de cada película, donde participan adultos y niños, haciendo preguntas y dando sus opiniones de lo que acaban de ver. Es un espacio enriquecedor donde se da un intercambio directo entre los realizadores y el público asistente.

De a poco llegan diversas invitaciones de organizaciones e instituciones de diferentes puntos de la provincia. La comunidad apunta a potenciar el trabajo colaborativo para poder seguir creciendo entre todos.

El equipo se mueve bajo la línea de “el amor al cine como una semilla”, donde el amor por el cine queda plasmado tanto en la energía que cada uno de los miembros aporta, como en la respuesta íntegra de los espectadores, dejando en cada lugar de proyección una semilla de cine, impulsando una interacción de diversas miradas, ganas de reflexionar, intercambiar y volver a encontrarse.